Por qué es importante leer el etiquetado de los productos

Con frecuencia nos dirigimos al supermercado y seleccionamos nuestros productos habituales sin dedicar tiempo a leer detenidamente las etiquetas. 

Sin embargo, si nos detuviéramos a examinar esa información, podríamos llevarnos una sorpresa al descubrir que el pan que consideramos integral en realidad no lo es, o que el ingrediente principal de un producto no coincide con lo que debería ser.

Prestar atención a la información de las etiquetas es importante

Existen casos en los que los envases pueden ser engañosos, ya que lo que indican en su etiqueta no coincide con su verdadera naturaleza. Por ejemplo, podemos encontrar productos que se promocionan como “queso para fundir”, pero al revisar la etiqueta, nos damos cuenta de que no contienen la palabra “queso”. 

En su lugar, se describe como un “preparado lácteo rallado en hilos para gratinar y fundir”, cuyos ingredientes pueden incluir agua, grasa vegetal de coco, leche, sal, proteínas de leche y fermentos lácticos. Estos ingredientes están muy alejados de lo que realmente constituye el queso, que son la leche, el cuajo y la sal.

En las etiquetas de productos, ya sean alimentos o cosméticos, los ingredientes se presentan en orden descendente según su cantidad. En esta imagen se muestra la etiqueta de un yogur griego de avellanas y cacao de la marca Hacendado, donde se puede apreciar que el azúcar ocupa el segundo lugar en la lista de ingredientes. Esto significa que, después de la leche fresca pasteurizada entera, el azúcar es el ingrediente con mayor proporción en el producto.

Además, el etiquetado proporciona información sobre el contenido energético y los nutrientes por cada 100 gramos, desglosados ​​en calorías, carbohidratos, grasas, azúcares, proteínas, sal, fibra, vitaminas, minerales, entre otros. Sin embargo, es importante tener en cuenta que la calidad de un producto no se basa únicamente en la cantidad de estos elementos, sino en los ingredientes que realmente aportan esos valores.

Contrariamente a la información nutricional, las declaraciones nutricionales o de propiedades saludables son opcionales y ofrecen detalles sobre los posibles beneficios que un producto puede tener. 

Las declaraciones nutricionales describen propiedades como ser una “fuente de fibra” o ser “libre de azúcares añadidos”, mientras que las declaraciones de propiedades saludables afirman como “ayuda a regular el colesterol”. Estas declaraciones proporcionan información adicional sobre los aspectos positivos relacionados con el consumo del producto.

Es importante tener en cuenta que ningún producto tiene el poder de hacer milagros. Incluso si un envase indica que un producto “refuerza el sistema inmunológico”, esto no garantiza que sea saludable ni que tenga un impacto inmediato en el organismo. Esta consideración también se aplica a los productos cosméticos. 

Es fundamental mantener una perspectiva realista y no depender exclusivamente de las afirmaciones en el etiquetado, sino evaluar cuidadosamente la composición y buscar información adicional antes de esperar resultados extraordinarios.

No todos los alimentos que se promocionan como integrales cumplen completamente con esa descripción. Si desea adquirir un producto verdaderamente integral, ya sea pan, pasta, arroz o galletas, es importante verificar que la harina utilizada (ya sea de trigo, espelta, centeno u otro cereal) sea 100% integral o de grano entero. De esta manera, te aseguras de obtener un producto que realmente cumpla con los estándares de integralidad.

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